Prótesis de rodilla, un paso a mejor
¿Y, será para mí un paso a mejor?
Pasear, ir a comprar, comer con una amistad, visitar a un conocido, desarrollar una actividad que me obligue a caminar… son actividades necesarias o reconfortantes que forman parte de la rutina saludable diaria.

Pero, para algunas personas, las limitaciones debidas a problemas de rodilla le obligan a no poder realizar dichas actividades, o a realizarlas con miedo debido al dolor que sienten.
Esto puede provocar un empeoramiento de su estado físico, y también y muy importante de su estado de ánimo.
El dolor puede ser más o menos intenso, prolongado en el tiempo, presentar inflamación o rigidez, claudicación, limitación en la distancia de la marcha, al subir escaleras o al levantarse del asiento.
Las personas que sufren dolor de rodilla con más de 65 años no son pocas. Un tercio de las personas mayores de 65 años tiene signos radiológicos de gonartrosis1, y aproximadamente un 40% de los casos refieren dolor2
La intervención de prótesis de rodilla está indicada, sobre todo, en el contexto de lesión articular degenerativa o inflamatoria.
En el 90% de las intervenciones de prótesis de rodilla, las enfermedades subyacentes son la gonartrosis y la artritis reumatoide3.
El médico especialista en traumatología podrá valorar su indicación tras el fracaso de un tratamiento médico y de fisioterapia completo basado en analgésicos, antiinflamatorios, infiltraciones, rehabilitación, normalización del peso corporal o cuando ya no es posible un tratamiento quirúrgico conservador distinto a la prótesis de rodilla4.
En este momento, aprovecho para realizar un inciso: para TODAS las opciones terapéuticas que decidamos realizar, debemos preguntar siempre la evidencia científica de las mismas al médico especialista, reumatólogo o traumatólogo que lleva nuestro caso.
Muchos suplementos alimenticios o por ejemplo el uso de glucosamina, no tienen evidencia científica hasta el momento para considerarlos eficaces, y respecto a algunas técnicas, por ejemplo el uso de ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas (PRP), también conviene aclarar junto con su médico especialista la idoneidad de aplicación en su caso, debido a la falta de evidencia científica sobre su eficacia en distintas situaciones5.
¿Para qué exponernos a efectos secundarios, gasto de tiempo o dinero sin una consulta previa? Antes de elegir un tratamiento, consultar a su médico especialista. Es importante.
Una vez su médico considera que cumple los criterios y cree beneficioso la colocación de la prótesis de rodilla en su caso, es bueno conocer cómo será la recuperación y rehabilitación. Tener las expectativas principales claras es imprescindible y muy beneficioso.
El objetivo de la implantación de una prótesis total de rodilla consistirá en obtener una disminución o cese del dolor durante la marcha (no siempre se consigue un alivio total del dolor, pero sí una mejora significativa respecto a la situación anterior), disminuir las claudicaciones, mejorar el equilibrio, prescindir en lo posible de ayudas técnicas, conseguir una articulación estable, alineada y con mejor movilidad que garantice una comodidad óptima y una vida útil del implante lo más prolongada posible.
¿Cómo será la recuperación?
Durante los tres primeros meses, a menudo persiste el contenido líquido de la rodilla, se presentará caliente, dolorida, fatigosa y reactiva dependiendo de la actividad física.
La rehabilitación será muy beneficiosa para una correcta recuperación en este periodo.
El programa tradicional incluye el trabajo articular, el fortalecimiento muscular, reeducación de la marcha, estiramientos, y otras técnicas de fisioterapia.
Con pequeñas variaciones, a partir del segundo día del postoperatorio empezaremos a aprender transferencias para poder sentarse y comenzaremos la reeducación de la marcha para poder realizar pequeños traslados de 3-5 metros, como acudir al aseo y empezar trabajar la marcha con ayudas (muletas si es posible, regulando su altura) y aprender todos los consejos de higiene postural, a utilizar el frío, medias compresivas, etc.
Después comenzará, también, con fisioterapia y ejercicios en casa, un trabajo para mejorar la movilidad de la rodilla, en extensión, importante para conseguir una marcha normal sin “cojear” y en flexión para ganar una amplitud funcional en las actividades del día.
También se trabajará de forma progresiva y con distintos ejercicios la fuerza muscular.
Se puede valorar, ya que puede ser útil, el uso de movilizador pasivo de rodilla en el domicilio (Kinetec) durante algunas semanas, pero no tiene por qué ser necesario.
Poco a poco, se enseñarán otras actividades funcionales, como subir / bajar escaleras, bajando primero la operada y subiendo primero la sana, o a ponerse / quitarse el pantalón, poniendo primero la operada y retirando primero la sana, utilizar algunas ayudas técnicas como calzadores, etc.
En resumen, los tres primeros meses habrá que ser pacientes y saber que tenemos que trabajar en equipo para lograr una recuperación correcta de la rodilla, no es cosa de un día para otro, estará inflamada, es un trabajo diario del que trabajando bien obtendrán buenos resultados.
Durante el primer año, las amplitudes articulares aumentan de forma progresiva hasta alcanzar el resultado definitivo y estable, y poco a poco mejorará el estado de la rodilla, también a nivel circulatorio.
Es conveniente tener en cuenta que la velocidad de recuperación es muy variable de un paciente a otro. Hay que trabajar de forma individualizada, adaptando la recuperación a cada caso, ya que el estado prequirúrgico de la rodilla entre otros factores hacen variar la recuperación.
Es importante ssber que la intervención se realizará para dar un paso a mejor. Sin embargo, aunque en la mayoría de los pacientes la ganancia funcional es significativa y la intervención les proporciona una rodilla con mucho menos dolor, estable y móvil hasta los 120° de flexión, son muy pocos los que recuperan una rodilla estrictamente normal.
Hay personas que pueden continuar presentando dolores ocasional o permanente sin una razón anatómica, una molestia para subir o bajar escaleras, una rigidez de la rodilla o una inestabilidad frontal que necesita tratamiento con analgésicos, o el uso de un bastón.
Respecto a la supervivencia de la prótesis, con el desarrollo de nuevos implantes y los adelantos en el diseño de las prótesis de rodilla han permitido reducir las presiones soportadas por los implantes y el índice de aflojamientos, pero habrá que tener un seguimiento con el médico especialista, teniendo en cuenta la actividad física que se realice en el día a día y la adhesión a ciertas pautas como el mantener el peso corporal adecuado.
Conociendo cómo va a ser el proceso desde antes de la intervención, con un buen asesoramiento médico y de fisioterapia, y con actitud positiva el paso a mejor se conseguirá con éxito.
Referencias:
1 Van Saaese JLCM, Van Romunde LKJ, Cats A, Vanderbroucke JP et al. pidemiology of radiological osteoarthritis in a Dutch population with that in 10 other opulation. Ann Rheum 1987; 48: 271-280.
2 Felson DJ, Naimark A, Andersson J, Kazis L et al. The prevalence of knee osteoarthritis in the elderly. Arthritis Rheum 1987; 30: 914-918.
3 Quam JP, Michet CJ, Wilson MG et al. Total knee arthroplasty: a population based study. Mayo Clin Proc 1991; 66: 589-595.
4 Kinesiterapia – Medicina física, 2014-08-01, Volumen 35, Número 3, Páginas 1-20
5 Gonartrosis. Martina Steiner, Servicio de Reumatología. Hospital Universitario Infanta Sofía. San Sebastián de los Reyes. Madrid. Médico Especialista en Reumatología. Santiago Muñoz-Fernández. Servicio de Reumatología. Hospital Universitario Infanta Sofía. San Sebastián de los Reyes. Madrid. Médico Especialista en Reumatología. ElSevier 2018.

Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿En qué me puede ayudar el tratamiento de fisioterapia?
En general, todas las personas que han sufrido una lesión neurológica encontrarán el tratamiento de fisioterapia de gran utilidad.
La fisioterapia neurológica tiene como objetivo el tratamiento de las alteraciones debidas a una afectación del sistema nervioso central o periférico.
La fisioterapia neurológica pone a disposición del paciente una serie de conocimientos dirigidos a mejorar, entre otros aspectos, la calidad y la eficacia de los movimientos, el control postural, la marcha, la estabilidad, reducir la espasticidad, los temblores, la fatiga, la búsqueda de la autonomía, la independencia en la vida diaria y mejorar así la calidad de vida tanto del paciente como del familiar o cuidador.
¿En qué va a consistir en mi caso la fisioterapia y cuántas sesiones voy a necesitar?
En una primera sesión se realizará una evaluación inicial en la que se valorarán las capacidades preservadas y sus dificultades. Tras la evaluación, se establecerá un plan de fisioterapia de acuerdo al pronóstico, con objetivos a corto y medio plazo.
Será tras la evaluación inicial cuando el fisioterapeuta, junto con el paciente y familia, en su caso, establezca el tratamiento adecuado, los objetivos a alcanzar con el mismo, número y duración de las sesiones, estableciendo el ritmo que conviene en cada caso.
El fisioterapeuta utilizará distintos métodos de fisioterapia a nivel neurológico, como son el Concepto Bobath, Perfetti, Kabat, Vojta, etc., siendo éstos específicos para el tratamiento de la lesión neurológica.
Se tendrá en cuenta el número de sesiones requeridas, conscientes del esfuerzo económico que podría suponer en algunos casos, disponiendo de ventajas respecto a las tarifas habituales.
Fisioterapia y lesión neurológica
La lesión neurológica suele ser un acontecimiento inesperado, por lo que durante el proceso de rehabilitación es normal que surjan dudas.
Intentaremos resolverlas antes de comenzar el tratamiento, con el compromiso de ofrecer siempre toda la información que esté en nuestra mano a lo largo del mismo.
Se llevará a cabo una evaluación inicial y un posterior tratamiento de fisioterapia y terapia ocupacional, en su caso, centrado en los objetivos planteados, de forma que sea progresivo, factible, flexible y acordado según las circunstancias.
El plan de fisioterapia se armonizará con los objetivos de los diferentes tratamientos que se estén llevando a cabo a nivel multidisciplinar, según las necesidades de la persona, y se establecerá junto con el paciente y/o familia.
¿Necesito algún material para realizar el tratamiento?
No tendrás que aportar ningún accesorio/implemento que se vaya a utilizar durante las sesiones, los aportará tu fisioterapeuta.






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